Orden
La Masonería del Rito Escocés Antiguo y Aceptado practica la libertad absoluta de conciencia. Ingresando a la Orden, no se le solicita al nuevo Franc-Masón que reniegue de ninguna de sus creencias o convicciones políticas, ideológicas o filosóficas, sino la aceptación sincera y honesta de sus Principios Generales. Sus miembros, a título individual, conservan la más amplia libertad de adhesión y práctica política o asociativa que esté conforme a sus convicciones, salvo aquellas que pregonando cualquier forma de discriminación y/o que atente contra la dignidad humana, la hagan incompatible con los valores de la Franc-Masonería en general y de la Gran Logia Escocista Argentina en particular.
Igualdad de todos sus Miembros: con las limitaciones mínimas impuestas por nuestros reglamentos, todos sus miembros tienen derecho a elegir y ser electos en todos los cargos.
Integración: La Gran Logia Escocista Argentina desde su creación ha defendido los procesos de integración regional (MERCOSUR) como una etapa hacia la integración latinoamericana y universal, siguiendo los sueños de nuestros Libertadores.
Laicidad: condición que admite la pluralidad de culturas y creencias que se expresan en la esfera privada individual y colectiva, que es la condición necesaria a la construcción en la esfera pública de una sociedad libre, fraternal e igualitaria.
Republicanismo: cómo Régimen de Gobierno Democrático que pone como centro de la idea y la soberanía de las Instituciones Públicas en el Ciudadano, y que reafirma los valores que ponen el acento en el interés general por encima de los intereses particulares.

Esta ubicación coloca a la Orden en un estado de vigilia constante sobre la marcha de la República, recordándonos que los principios masónicos de libertad, igualdad y fraternidad deben ser aplicados en el mundo fenoménico y social.
El Epicentro del Destino:
Defensa 113 y el Eje de Poder de la Gran Logia Escocista Argentina
Existen coordenadas geográficas que trascienden la mera cartografía para convertirse en centros de gravitación metafísica. La sede de la Gran Logia Escocista Argentina, situada en la emblemática calle Defensa 113, no es solo una dirección postal; es el vértice exacto donde convergen la historia épica, el simbolismo esotérico y la arquitectura del poder republicano. Habitar este espacio es custodiar el corazón mismo de la identidad nacional argentina.
Un Suelo de Soberanía y Transformación
Desde una perspectiva histórica y revolucionaria, Defensa 113 es un sitio de victoria. Fue precisamente en este punto donde las fuerzas inglesas depusieron las armas ante Santiago de Liniers durante la primera invasión. Este acto de rendición no fue solo un triunfo militar, sino el despertar del espíritu de autodeterminación que culminaría en mayo de 1810. La Gran Logia Escocista Argentina se erige sobre un suelo que sabe lo que significa la libertad y el rechazo a la opresión, estableciendo un nexo indisoluble con el coraje de aquellos que soñaron una patria soberana.
El Vértice Exotérico: La Ventana al Poder Público
El entorno inmediato de la sede constituye un despliegue de las instituciones que rigen la vida externa de la nación (el ámbito exotérico). Al asomarse a sus ventanas, la Gran Logia Escocista Argentina contempla el pulso del país:
- La Casa Rosada: El epicentro del Poder Ejecutivo, recordatorio constante de la gestión del bienestar común.
- El Cabildo de Mayo: El símbolo de la voluntad popular y el primer grito de libertad.
- La Catedral Metropolitana: El resguardo de los valores espirituales y el descanso del General San Martín, Padre de la Patria y figura central en la cosmogonía de la libertad americana.
- Ministerios y el Banco Nación: Las estructuras que sostienen la administración y la economía, situadas donde alguna vez operó la primera gran logia del país, cerrando un círculo de continuidad institucional.
Esta ubicación coloca a la Orden en un estado de vigilia constante sobre la marcha de la República, recordándonos que los principios masónicos de libertad, igualdad y fraternidad deben ser aplicados en el mundo fenoménico y social.
El Eje Esotérico y Trascendental: La Geometría Sagrada de Buenos Aires
Desde lo profundo, lo esotérico encuentra en este punto un despliegue de geometría sagrada. La sede se encuentra frente a la Plaza de Mayo, un espacio que funciona como el Atanor (el horno alquímico) donde la sociedad argentina se ha transmutado a través de los siglos. La Pirámide de Mayo, el primer monumento nacional, se erige ante nosotros como un obelisco que apunta al cenit, conectando la tierra con lo divino, el plano material con el Gran Arquitecto del Universo.
Estar situados frente a la tumba de San Martín y en la misma calle que vio nacer la resistencia contra el invasor otorga a la Gran Logia Escocista Argentina una responsabilidad trascendental. No es solo estar “cerca” de la historia; es ser parte del eje que une el pasado heroico con el futuro de la razón. La ubicación funciona como un Axis Mundi porteño, un punto de apoyo donde la escuadra y el compás pueden medir no solo edificios, sino el destino de una nación.
Un Faro de Influencia y Tradición
El impacto de esta ubicación es revolucionario en su esencia. Mientras el mundo se sumerge en el ruido de la modernidad, Defensa 113 permanece como un faro de silencio, estudio y rigor ritualista. El simbolismo de estar frente a la sede histórica de la primera gran logia argentina no es coincidencia; es una declaración de legitimidad y herencia.
La Gran Logia Escocista Argentina, al habitar este kilómetro cero de la política y la fe, se posiciona como el observador silencioso pero influyente del desarrollo argentino. Desde aquí, los Hermanos no solo trabajan en sus templos internos, sino que se nutren de la energía de una plaza que ha visto nacer y caer gobiernos, siempre buscando el progreso de la humanidad.
El Lugar de la Verdad
Poseer la sede en este epicentro es, en última instancia, un acto de presencia masónica en el mundo. Es la unión perfecta entre el Triángulo Sagrado del poder ciudadano (Casa Rosada, Catedral y Cabildo) y el trabajo secreto de la Orden. Quien ingresa a Defensa 113 no solo cruza un umbral físico, sino que entra en una dimensión donde la historia de la Argentina y los misterios del Escocismo se funden en una sola realidad vibrante.
La Gran Logia Escocista Argentina es, por ubicación y por derecho, la Guardiana del Portal de la República.
